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El término posicionamiento fue planteado en 1969 por Jack Trout en su libro: “Posicionamiento”; es un elemento dentro del marketing al que muchas veces no se le da importancia o se lo encasilla desde el punto de vista publicitario; creemos que, desde la concepción actual, debe ser planteado y determinado estratégicamente en el marketing y las campañas publicitarias.

Una vez decidido el segmento que se quiere penetrar, la compañía elige su estrategia de posicionamiento en el mercado; es decir, la posición que tendrá el producto en los segmentos seleccionados.

Según plantea Trout (1991), el enfoque fundamental del posicionamiento no es crear algo nuevo y diferente, sino manipular lo que ya está en la mente; revincular las conexiones que ya existen.

En la selva de la comunicación de hoy en día, el único medio para destacar es saber escoger, concentrándose en objetivos, posicionamiento y segmentación. En una sola palabra, “conquistando posiciones”.

Para Lamb, Hair y McDaniel (2011), el desarrollo de cualquier mezcla de marketing depende del posicionamiento, un proceso que influye en la percepción general que los clientes potenciales tienen de una marca, línea de productos u organización. Por lo tanto, se entenderá por posicionamiento el lugar que ocupan los productos, las marcas y las empresas en la mente del consumidor, en relación con la competencia.

Existen diferentes maneras de posicionar el producto, según atributos específicos, su ocasión de uso, la clase de usuarios y la clase de productos. De igual modo, se puede posicionar en contra de los competidores o lejos de ellos. Por consiguiente, la tarea de posicionamiento comprende tres etapas: la identificación de un conjunto de posibles ventajas competitivas. La selección de las más adecuadas. La comunicación y entrega efectiva de esta posición en el mercado.

Estrategias de posicionamiento

La tarea de posicionamiento contempla tres pasos: identificar las ventajas competitivas que serán la diferenciación con relación a la competencia, elegir la ventaja que será más adecuada y seleccionar una estrategia general de posicionamiento. El posicionamiento comienza con un producto y una empresa. Las estrategias pueden darse de tres maneras.

Estrategias para fortalecer el propio posicionamiento

La empresa debe fortalecer el posicionamiento en la mente del consumidor desarrollando estrategias de penetración y campañas publicitarias enfocadas a recordar el producto continuamente. Esta estrategia lleva a posicionar de mejor manera el producto, la marca o la empresa.

Estrategia de búsqueda de una nueva posición en el mercado

Buscando un lugar que no esté ocupado y que tenga un suficiente número de consumidores como para instalarse en ella. Es decir, buscar segmentos de mercado nuevos donde se pueda posicionar el producto, a través de estrategias de desarrollo de mercado y evaluando la posición de la competencia en ellos.

Como manifiesta Trout (1991), la mejor manera de penetrar en la mente es ser el primero en llegar, fijando el mensaje en la mente de un modo indeleble.

Estrategia de reposicionamiento

Consiste en revisar las percepciones del segmento de mercado con relación a la marca, buscando realizar ajustes que se adecuen a los cambios del mercado.

Trout (1991), advierte que como hay tantos “huecos” para llenar, una compañía ha de crearse uno, reposicionando a los competidores que ya ocupan posiciones en la mente del público. En otras palabras, para introducir una nueva idea o producto en la mente, primero hay que desplazar la idea o producto existente. Una vez que se ha logrado desbancar una idea vieja, la presentación de una nueva es tarea sencilla.

Para Lamb, Hair y McDaniel (2011), las bases para el posicionamiento reúnen atributo, precio y calidad, uso o aplicación, usuarios del producto, clases de producto, competidor y emoción.

Mapa de posicionamiento

Antes de planificar cualquier campaña de marketing, es necesario saber en qué situación se encuentra la empresa en la mente del consumidor, respecto a la competencia. El mapa de posicionamiento es una herramienta de análisis de marketing que sirve para representar de forma gráfica la situación de la empresa o producto, respecto a la competencia, en función de varios criterios. Esto ayuda a saber cuál es la posición actual para adoptar las estrategias de marketing necesarias y lograr los objetivos propuestos. Se debe elaborar el mapa de posicionamiento, cuando se está en la fase de planificación de la estrategia de marketing.

El formato más clásico del mapa de posicionamiento consiste en dos ejes (vertical y horizontal) que se cruzan y en cuyos extremos figuran el valor mínimo y máximo de cada parámetro a analizar.

Pero hay versiones más sofisticadas que, además de la posición de cada competidor, permiten incorporar otros valores (como su cuota de mercado) para aportar más información.

Para preparar un mapa de posicionamiento básico, es necesario:

  • Dibujar dos ejes que se crucen (vertical y horizontal).
  • Elegir los principales parámetros que definen la posición de la empresa o producto en el mercado.
  • Situar a la empresa y los competidores en la parte de cada cuadrante que más se acerque a su posición.
  • La exactitud del mapa de posicionamiento dependerá de los datos usados para elaborarlo.

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