por Gricel Gamarra | Ene 29, 2026 | Marcas, Marketing, Marketing Actual, Marketing Digital
El marketing ha dejado de ser una disciplina basada únicamente en creatividad e intuición. En 2026, estamos entrando a una nueva era donde la inteligencia artificial y la inteligencia emocional ya no compiten, se complementan.
Las marcas más visionarias ya lo han comprendido: el futuro no se trata solo de automatizar procesos o segmentar audiencias con precisión quirúrgica, sino de potenciar experiencias emocionales mediante la tecnología.
Hoy, la IA no solo predice comportamientos, sino que empieza a reconocer patrones emocionales, personalizar interacciones con mayor sensibilidad, e incluso crear contenido que conecta desde lo humano, no desde lo mecánico.
En este contexto nace el Marketing Aumentado: una evolución del marketing digital tradicional, donde las marcas utilizan herramientas avanzadas de IA para potenciar su capacidad de emocionar, inspirar y fidelizar.
Este artículo muestra cómo funciona este nuevo enfoque, qué están haciendo ya algunas marcas en Latinoamérica y el mundo, y cómo prepararte como profesional o empresa para sumarte a esta transformación.
Porque el marketing del futuro no será solo eficiente… será profundamente humano y tecnológicamente brillante.
- ¿Qué es el marketing aumentado y por qué ya no es opcional?
El marketing aumentado es la evolución natural del marketing digital. No reemplaza lo que ya existe, lo amplifica. Integra inteligencia artificial, análisis de datos, automatización y tecnología, pero con un objetivo claro: mejorar la experiencia humana del cliente.
Para las empresas de hoy, esto significa dejar de usar la IA solo para ahorrar tiempo o costos, y empezar a usarla para entender mejor a las personas: sus hábitos, emociones, frustraciones, deseos y expectativas.
El marketing aumentado no trata de robots hablando con personas, sino de personas tomando mejores decisiones gracias a la tecnología.
- El nuevo consumidor exige personalización emocional, no solo digital
Las empresas ya saben segmentar por edad, género o ubicación. Pero el consumidor actual —y el de 2026 aún más— exige algo más profundo: personalización emocional.
Hoy, la IA permite:
- Analizar comportamientos de compra
- Identificar momentos clave del recorrido del cliente
- Detectar intereses y patrones de interacción
Pero el verdadero diferencial está en cómo se interpreta esa información. Las marcas que triunfan son las que usan esos datos para:
- Comunicar con empatía
- Ofrecer soluciones oportunas
- Anticiparse a necesidades reales
Una empresa que entiende cómo se siente su cliente en cada punto de contacto, no solo vende más: construye confianza y lealtad.
- IA como aliada estratégica, no como sustituto humano
Uno de los mayores miedos de las empresas es pensar que la IA reemplazará al talento humano. En realidad, sucede lo contrario: la IA potencia al equipo de marketing cuando se usa con criterio estratégico.
En las empresas actuales, la IA puede:
- Optimizar campañas publicitarias en tiempo real
- Analizar grandes volúmenes de datos sin errores
- Sugerir mejoras en contenidos y mensajes
- Automatizar respuestas iniciales al cliente
Pero la sensibilidad, el criterio, la ética y la creatividad siguen siendo humanas.
La IA ejecuta.
La persona decide.
Las empresas que entiendan esto no perderán su esencia, la fortalecerán.
- Contenido aumentado: más relevante, más oportuno, más humano
El contenido ya no puede ser genérico. El marketing aumentado permite crear contenido dinámico, adaptado y contextual según el momento del cliente.
Para las empresas de hoy, esto se traduce en:
- Emails que se adaptan al comportamiento real del usuario
- Mensajes personalizados según la etapa del embudo
- Recomendaciones basadas en intereses reales
- Contenidos educativos que responden a problemas específicos
Pero atención: el contenido no debe sonar artificial.
La tecnología define el “cuándo” y el “a quién”.
La estrategia define el “cómo” y el “para qué”.
El contenido que funciona en 2026 será:
✔ Útil
✔ Empático
✔ Claro
✔ Estratégico
- Experiencia del cliente: el verdadero campo de batalla
Hoy las empresas no compiten solo por precio o producto. Compiten por experiencia.
Y el marketing aumentado convierte la experiencia del cliente en un proceso inteligente, fluido y emocionalmente coherente.
Gracias a la IA, las empresas pueden:
- Detectar fricciones en el recorrido del cliente
- Reducir tiempos de respuesta
- Personalizar la atención sin perder calidez
- Mejorar la postventa y la fidelización
Pero el factor clave sigue siendo humano: cómo se hace sentir al cliente.
Una experiencia eficiente sin empatía es fría.
Una experiencia empática sin estrategia es insostenible.
El equilibrio es la clave.
- ¿Qué necesitan las empresas hoy para adaptarse al marketing aumentado?
Para avanzar hacia 2026 con solidez, las empresas necesitan:
- Mentalidad estratégica, no solo herramientas
- Formación en IA aplicada al marketing, no improvisación
- Datos bien interpretados, no solo acumulados
- Procesos humanizados, incluso en entornos automatizados
- Propósito claro, porque la tecnología amplifica lo que ya eres como marca
El marketing aumentado no es una moda. Es una respuesta al nuevo mercado, a consumidores más conscientes, exigentes y emocionales.
El marketing que conocimos ha evolucionado. Ya no basta con estar presentes en lo digital ni con seguir repitiendo fórmulas que funcionaron ayer. En 2026, el verdadero reto es aumentar la capacidad de conectar, de leer entre líneas, de anticipar necesidades, de emocionar con inteligencia.
El marketing aumentado no es solo una tendencia: es una respuesta concreta al nuevo consumidor, que exige experiencias más humanas, personalizadas y coherentes. Las marcas que sepan combinar datos con sensibilidad, tecnología con propósito, e IA con visión estratégica, serán las que realmente dejen huella.
Porque al final, lo que las personas recuerdan no es un algoritmo…
Es cómo las hiciste sentir.
Y ese, sigue siendo el terreno donde el marketing auténtico gana.
por Gricel Gamarra | Abr 4, 2025 | Estrategias, Gricel Gamarra, Marcas, Marcas con propósito, Marketing
Las marcas que impactan no son las más ruidosas, sino las más coherentes. Las que actúan con intención, se comunican con verdad y se mueven con visión.
Vivimos una nueva era del marketing, una donde ya no basta con ofrecer buenos productos o servicios: ahora, el público exige autenticidad, empatía y compromiso real. En este contexto nace el «marketing con propósito», una estrategia que no solo busca conectar, sino también transformar. Porque cuando una marca se alinea con valores profundos y genera impacto positivo, no solo gana clientes… gana una comunidad.
El poder de una marca con propósito
Una marca con propósito es aquella que tiene claro por qué existe más allá de lo comercial. ¿Cuál es su huella en el mundo?, ¿Qué valor deja en su entorno?, Desde Patagonia defendiendo el medioambiente hasta Dove visibilizando la belleza real, las marcas que integran el propósito en su ADN inspiran, diferencian y fidelizan.
Los consumidores —especialmente millennials y centennials— no quieren solo consumir, quieren identificarse. Ya no se trata de emociones vacías, sino de acciones con sentido. Y ahí es donde las marcas que predican con el ejemplo marcan la diferencia.
Beneficios del marketing con propósito
Conexión emocional real con tus audiencias: Las marcas que comunican desde un propósito auténtico logran tocar fibras emocionales más profundas. Esto se traduce en una relación más duradera, basada en valores compartidos y no solo en transacciones comerciales.
Fidelización desde los valores: Los consumidores que se identifican con el propósito de una marca tienden a ser más leales, recomiendan sus productos y se convierten en defensores activos en redes sociales y en su entorno.
Posicionamiento sólido y diferencial en el mercado: En un mundo saturado de opciones, el propósito se convierte en un factor decisivo. Una marca con causa se posiciona como líder consciente y con visión de futuro.
Atractivo para talentos con propósito: Los profesionales también buscan trabajar en organizaciones con valores claros. Un propósito inspirador atrae a talentos que quieren marcar una diferencia, generando un equipo más comprometido y alineado.
Coherencia e integridad como ventaja competitiva: En tiempos donde la transparencia lo es todo, la coherencia entre lo que la marca dice y hace se convierte en su mayor activo. Esto refuerza la credibilidad, la reputación y la sostenibilidad a largo plazo.
Tips para aplicar el marketing con propósito en la marca
1.Definir el propósito
¿Qué transformación se quiere generar desde la marca?, el propósito debe estar enraizado en la historia, en lo que se hace y en cómo se hace. Por ejemplo, una marca gastronómica puede tener como propósito promover la alimentación consciente y saludable en comunidades vulnerables. Lo importante es que sea auténtica, profunda y accionable.
2. Comunicar con autenticidad
No basta con decirlo: hay que contarlo bien. Usar storytelling para conectar desde las emociones, pero sin adornos vacíos. Compartir historias reales, de impacto, de personas, de procesos. Las audiencias valoran más lo honesto que lo perfecto. Mostrar el “detrás de cámaras”.
3. Actuar con coherencia
El propósito debe ser transversal. Tiene que vivirse desde adentro hacia afuera: en el equipo, en las decisiones, en los procesos. Si se comunica diversidad, asegurarse de reflejar en la cultura laboral. Si se promueve el bienestar, aplicarlo en tu entorno laboral. La coherencia no se dice, se demuestra.
4. Involucra a la comunidad
No trabajar solo: escuchar, co-crear, invitar. Las marcas con propósito no imponen, inspiran. Se puede impulsar causas en colaboración con los seguidores, alianzas con ONGs o acciones solidarias. Cuando la comunidad se siente parte del cambio, se transforma en la voz de la marca.
5. Medir y comunicar el impacto
Medir es tan importante como actuar. Establecer indicadores que permitan evaluar si el propósito se está cumpliendo. Y compartirlo con tu audiencia. Mostrar resultados, avances y hasta errores forma parte de una comunicación honesta y transparente. Eso fortalece la confianza.
El marketing con propósito es más que una estrategia: es una filosofía de marca, una forma de liderar desde la empatía, la acción y el compromiso. Es la vía para construir negocios con alma, que inspiran, que transforman y que dejan huella. En un mundo donde los consumidores buscan algo más que productos, el propósito puede ser el factor que marque la diferencia entre una venta puntual y una relación duradera.
por Gricel Gamarra | Sep 9, 2020 | Brand, Branding, Gricel Gamarra, Marca, Marketing
Los logos Apple, Adidas, Amazon, Nike y Starbucks tienen historias legendarias. No dejes de conocerlas
Estas grandes marcas forman parte sin lugar a dudas dudas de la pasarela donde lucen los logos más famosos del mundo. Hablamos de los icónicos emblemas de Apple, Adidas, Amazon, Nike y Starbucks.
Aun así, y pese a que estos cinco logos están arraigados con muchísima fuerza en el día a día del consumidor, muy pocos están al tanto de las singulares historias que hay parapetadas tras sus orígenes.
1. Adidas (1990)
Pocos hay que no conozcan las características tres rayas de Adidas. En las primeras zapatillas emergidas de las fábricas de la célebre marca deportiva alemana esas tres rayas (confeccionadas con cuero de color negro) estaban pensadas parar conferir estabilidad extra al calzado.
Sin embargo, cuando Adolf Dassler, fundador de Adidas, vio las zapatillas en el terreno de juego y desde la distancia, fue consciente de que las tres rayas de marras eran un fenomenal elemento de reconocimiento para su marca.
Aun así, Dassler tuvo primero que comprar los derechos de las tres rayas a la firma deportiva finesa Karhu antes de echar el lazo (y esta vez con todas las de la ley) a las que han terminado convirtiéndose en el factor más diferencial de su marca.
Desde su fundación allá por 1949, Adidas se ha colgado del brazo de 16 logos diferentes para sus distintas divisiones (en función del target con el que pretenden conectar sus productos). Aun así, todos los logotipos tienen en común su simplicidad y su habilidad para agarrarse como lapas se la memoria del consumidor.

2. Apple (1977)
Que una manzana mordida acabaría convirtiéndose en el símbolo de una de las marcas más valiosas del mundo, es algo que nadie (a excepción del bueno de Steve Jobs) hubiera creído posible hace cuatro décadas.
En sus inicios el logo de Apple pretendía ser un homenaje a Isaac Newton, al que una manzana le sirvió de fuente de inspiración para la ley de la gravedad. El logotipo primigenio de la empresa de la manzana mostraba, de hecho, a Newton y, provisto de una tipografía de reminiscencias vintage, era a todas luces excesivamente complejo.
Al final el logo de Apple se simplificó y acabó metamorfoseándose en una simple manzana. En torno al origen del característico mordisco de la manzana de Apple hay varias teorías.
Según la biografía de Steve Jobs, el diseñador Rob Janoff puso en manos de Apple dos posibles versiones de su logo (uno con mordisco y otro sin él). Y al parecer Jobs se habría encantado por la manzana incompleta porque la huérfana de mordisco era, a su juicio, extraordinariamente similar a una cereza.
Además, el palabra inglesa “bite” (mordisco) es muy parecida a “byte” (una unidad de medida en el universo de la informática) y para Apple habría tenido, por lo tanto, todo el sentido del mundo colgarse del brazo de la manzana mordida.
De acuerdo con otra teoría, Apple habría hecho suyo el logo de la manzana mordida porque era así más adaptable al diseño de los ordenadores de la firma estadounidense y también a la tipografía de sus anuncios.

3. Nike (1971)
El mítico logo de Nike fue alumbrado originalmente por Carolyn Davidson, una estudiante de diseño de 28 años que cobró apenas 35 euros por el diseño. Al parecer, Philip Knight, fundador de Nike, no quedó demasiado satisfecho con el trabajo de Davidson. Y sólo su determinación a dar por fin el pistoletazo de salida a su compañía (sin más dilaciones) hizo que Knight acabara aceptando el logo de Davidson, el denominado “Swoosh”.
Detrás de cómo se gestó el logo (inicialmente desdeñado) de Nike hay una historia extraordinariamente hermosa. Nike, el nombre con el que Knight decidió bautizar a su compañía, era la diosa griega de la victoria. Puesto que Nike era habitualmente retratada volando y provista de alas, Davidson quiso reproducir los gráciles movimientos de la diosa con el logo “Swoosh”.
“Swoosh” significa además silbido, susurro, el sonido supuestamente emanado del movimiento de las alas de Nike.
Cuando se hizo evidente que la creación de Davidson había sido todo un triunfo, la diseñadora fue recompensada con un paquete de acciones en Nike.
4. Amazon (2000)
Pocas veces una flecha ha sido portadora de un significado tan profundo como en el logo de Amazon. La flecha conecta en el logotipo la A con la Z para dar cuenta de lo amplísimo que es el portfolio de la famosa tienda online.
La flecha en el logo de Amazon da cuenta además de la filosofía en cuanto a logística de la que es deudora la compañía (capaz de llevar cualquier pedido a cualquier lugar). Es precisamente esa filosofía la que hace feliz a los clientes de Amazon y esa felicidad queda reflejada de algún modo en la flecha ligeramente curvada de logo de la compañía (y similar de alguna manera a una sonrisa).
El nombre de Amazon hace referencia asimismo al Amazon, el río más caudaloso del mundo, lo cual pone de manifiesto el afán de liderazgo (de dimensiones globales) de la empresa capitaneada por Jeff Bezos.

5. Starbucks (1971)
La célebre cadena de cafeterías fue fundada en Seattle, una ciudad famosa por su puerto y su industria portuaria. Precisamente por ello, por las conexiones con el mar de su ciudad natal, Starbucks eligió a una sirena de doble cola para su logo.
De acuerdo con la mitología griega, la sirena de doble cola era un ser híbrido que con su subyugante canto, sus pechos al descubierto y la obscena posición de sus extremidades, atraía a los marinos con la intención de matarlos.
Con el tiempo, y consciente de que su logo era quizás demasiado atrevido, Starbucks acabó cubriendo los senos desnudos de la sirena de su logotipo con el cabello (justo a tiempo para su salida a bolsa).
Aun así, Starbucks permaneció siempre fiel a la sirena de su logotipo (modificado por última vez en 2011) porque ésta le reportaba dos importantes ventajas: diferenciaba a la compañía de sus rivales (pertrechados casi siempre de logos de tonos marrones) y enfatizaba el valor de la marca que había detrás. Y es quienes se pasean por las calles con un vaso con el logo de Starbucks en la mano son dueños de alguna manera de un estatus ligerísimamente superior al del resto de los mortales.

MarketingDirecto
por Gricel Gamarra | Jun 30, 2020 | Brand, Empresa, Estrategias, Gricel Gamarra, Marketing Digital
Craig Mawdsley, codirector general de Estrategias de AMV BBDO, comparte su punto de vista acerca de cómo guiar a las marcas durante este momento histórico único.
Hoy en día, trabajar en el marketing y el desarrollo de una marca es un privilegio extraordinario. Sin embargo, tal vez no lo parezca en este momento particular, repleto de incertidumbre. No hay un manual de marketing para seguir. Por ahora, las estrategias de marca se escriben (y reescriben) sobre la marcha.
No obstante, es un período único en la historia mundial: la curva de aprendizaje más pronunciada de todas nuestras vidas profesionales. Los que acepten esta situación saldrán de ella teniendo mejores habilidades y, tal vez, incluso siendo mejores personas.
Todas estas actitudes te servirán para el futuro. Porque, en este momento, los líderes de marcas, ya sea que se trate de agencias o clientes, deben tomar decisiones. A cada rato llega un correo electrónico nuevo con un informe sobre “los aspectos importantes del momento” o “cómo se sienten los consumidores”, y es imposible leerlos a todos y seguir cumpliendo nuestra tarea. No te preocupes. Yo los leí por ti y, en este artículo, compartiré las lecciones sobre branding que aprendí.
- Sigue invirtiendo en marketing (incluso aunque no lo hagas ahora mismo)
Durante una recesión normal, una medida inteligente es no dejar de invertir; no perder la calma, observar cómo le va a la competencia y esperar a que tu marca emerja con más fuerza. Si bien esto es así, no describe todo el panorama de la difícil situación en la que nos encontramos. Estamos atravesando una crisis de salud pública que afecta tanto a la oferta como a la demanda.
Durante una recesión normal, la demanda generada se puede satisfacer fácilmente, ya que suele haber mucha capacidad latente en mano de obra y materia prima. Desafortunadamente, la situación actual es otra. Algunas marcas con alta demanda tienen problemas para satisfacerla, ya sea porque sus empleados están de licencia o porque las autoridades restringieron o prohibieron el trabajo presencial.
Está bien disminuir las acciones de marketing para lidiar con esta situación. No obstante, una vez que se levanten las restricciones (o si tu empresa es una de las pocas afortunadas que se vio exceptuada), deberías convencer al departamento de Finanzas de que te otorgue los fondos que necesitas para retomar tu estrategia de inmediato.
- Toma decisiones humanas sobre tu estrategia de marca
Muchos especialistas en marketing están paralizados en este momento. Tal vés hace años que analizan en exceso la producción creativa. O quizá no sepan con certeza qué papel desempeña realmente su marca. No hay problema. Las buenas decisiones provienen de nuestro costado humano. Deja que tu instinto humano te guíe en este momento.
Los datos nos indican que las personas están buscando dos cosas: ayuda y comodidad. Si puedes ayudarlas a atravesar la situación actual, procura decírselo. Sin embargo, también desean distracciones alegres, algo que las haga sonreír en este momento tan difícil. Por supuesto, debes encontrar el tono adecuado. Pero si piensas de manera empática, no te equivocarás. No te centres solo en tu punto de vista, no seas cínico, no adoptes un tono corporativo.
Piensa como un ser humano solidario que cuenta con los recursos para ayudar a millones de personas. Luego, actúa en consecuencia, a favor del interés mutuo del sector empresarial y la sociedad.
Según los datos, lo que las personas más desean hacer, una vez que termine la pandemia, es ver a sus seres queridos. ¿Y a qué le temen? A la pobreza y al desempleo. Entonces, ¿cómo puede contribuir tu marca en este sentido?
- Elabora un plan estratégico pensando en una recuperación prudente y gradual
Este es el momento de planificar. Tal vez resulte sensato dejar de lado el marketing por un tiempo, pero no ocurre lo mismo con la planificación estratégica. Asegúrate de que tus agencias también se sumen en este proceso.
Si bien la situación cambia constantemente, parece haber un creciente consenso en que las cosas no volverán a ser como antes en un abrir y cerrar de ojos. Se levantarán algunas restricciones, pero no todas. Las personas tratarán de evitar los trenes suburbanos repletos y las grandes multitudes. Es posible que regresemos al confinamiento si aumentan los contagios por el virus y no se consigue una vacuna. Por lo tanto, necesitas planes flexibles y escalables que se puedan implementar o dejar de lado, con un tono que apele a consumidores más precavidos.
No te preocupes si sientes que no sabes realmente lo que haces. Si no fuera así, entonces harías muy mal tu trabajo. Sentir desconcierto en momentos de incertidumbre significa que tienes la inteligencia emocional necesaria para prosperar en el futuro. Pero no dejes que la incertidumbre te paralice. Piensa como un ser humano solidario que cuenta con los recursos para ayudar a millones de personas. Luego, actúa en consecuencia, a favor del interés mutuo del sector empresarial y la sociedad.